Archivos mensuales: diciembre 2013

Aventuras en Frankfurt

Bueno, qué decir del día de hoy. Hoy ha sido una aventura. Han sido pocas las ocasiones, por no decir inexistentes, en las que yo como persona invidente he decidido hacer una cosa como esta:
Esta mañana he cogido un autobús desde la universidad a la estación de Saarbrücken y desde allí, un tren hacia Frankfurt: 2 horas y media de camino, para llegar a la estación del aeropuerto de esta gran ciudad y pillar un taxi, que por 12 euros me llevaría hasta el hotel en Kelsterbach. Kelsterbach, otra ciudad pequeñita al lado del aeropuerto. Ahí está mihotel, el Airport Hotel Kelsterbach. Muy internacional.
Como persona invidente y a veces insegura que soy, lo que hubiese hecho normalmente hubiese sido llegar al hotel y decir: Ooooh, he cogido el tren. He llegado al hotel. Victoria. Ya está.
Pero no, mi viaje no acababa aquí… He venido a Frankfurt para estar en Frankfurt y no en Kelsterbach. Fui al hotel a preguntar, y un trabajador muy simpático que hace rondas a la ciudad me trajo hasta la estación. Allí pillé un tranvía hasta el mercado de navidad de frankfurt… El más grande de Alemania. Sí, el mercado de navidad! Voy a la estación, me subo en el tranvía, bajo. ¿Dónde voy? Fácil. Sigo la gente. Sigo la gente pensando, a ver si me pierdo. No me perdí, ni tuve que preguntar. Porque soy así de intuitivo a veces y con que me dijeran recto, derecha y escaleras, encontré el recto, la derecha y las escaleras.

Salgo y llego al mercado, una extensa zona en la ciudad con tenderetes, comida, bebida y regalos de navidad. Me como un filete con cebolla. Qué bueno.
El borde extrangero de la parada de Glühwein, que no se enteraba de que había un ciego y no me preguntaba para pedir. Bah, esas cosas pasan… Después, un ratito de paseo. Paseo y luego otro tranvía hasta la Hauptbahnhof, para recibir a mi colega que venía de Kassel. Hemos pasado la tarde hablando de nuestras cosas, de ordenadores, de móviles, de Android vs iPhone, programación, y cosas así. En alemán, por supuesto.
Acabo de llegar al hotel. Mañana a las 8, aeropuerto. Y a las 11, Barcelona.

Guten Tag

Mañana me voy a Frankfurt

Mañana pasaré el día en frankfurt!
La historia es la siguiente: El sábado tengo el avión a las 7:30 de la añana. Para eso, me iba a coger un taxi a las 5 de la mañana que me llevara de la Universidad hasta la estación de Saarbrücken, ya que no hay buses antes de las 5:40.
Pero como no he querido levantarme a las 4 de la mañana.. La solución que he encontrado es la siguiente, y creo que me lo he montado bastante bien:
Le envié un Whatsapp al Kevin un colega mío alemán que vive en Frankfurt. Le dije de quedar, a ver si nos conocemos en persona y me dijo que vale, que él vendrá a Frankfurt. Entonces busqué en booking.com un hotel en Frankfurt y encontré el Hotel Airport Kelsterbach, y por 35 euros me he reservado una habitación para mañana!
Es un hotel que está a 3.2km del aeropuerto de Frankfurt coun rating de 6,7 en el booking. ¡El ciego se va a la aventura!

Gracias

Hoy he quedado con Pablo. Tenía que imprimir los billetes del avión para ir a España.
Pero había un problema con las impresoras y acabamos yéndonos a la ciudad con María, con la excusa de ir a comprar regalos de navidad. La verdad es que me lo he pasado muy bien, hemos ido primero a comer y luego a comprar un par de cosas al Super. ¡Acabamos sin comprar ningún regalo de navidad!
Luego Pablo y yo hemos tomado un café y hemos charlado de nuestras cosas. Creo que Pablo es una gran persona, al igual que muchas otras personas que he conocido aquí en Alemania en estos 2 meses. El sábado me vuelvo a España, pero gracias a todas las personas que han estado conmigo y a todo lo que estoy aprendiendo en esta universidad, lo rápido que está mejorando mi nivel del alemán así como todas las experiencias que estoy pasando aquí que mejoran mi independencia, me voy a España con ganas de volver a Alemania a darlo todo como estudiante Erasmus y como persona vivaz y optimista que soy, o al menos así lo intento. Tengo tantas personas que aquí en Alemania han cambiado mi vida, que me han ayudado siempre cuando lo he necesitado, que me han hecho pasar buenos momentos que no sería capaz de nombrarlos a todos: Pablo, Sergio, Francesco, Birgy, Eva, Claudia, Jessica, Jana, Sébastien, Stefan, Julian, Christian, Luis, Gerard, Adrián, y muchos más que me olvido… Gracias a todos por, en algún momento o muchos, hacerme sonreír. Espero volver después de navidades y veros a todos.

decisiones que parecen triviales que nos llevan a tomar caminos diferentes

Ayer tomando una cerveza Guinness con mi colega Sergio nos pusimos a hablar de varios temas, unos delicados y otros no tanto. Uno de los temas que salió fue el de que gracias a que hace 2 años decidí estudiar alemán en la universidad de Barcelona, estoy ahora en saarbrücken. Pero voy a explicaros un poco cómo fue que empecé a estudiar alemán:

Primero quise estudiar japonés. tenía unos cuantos amigos que les gustaba mucho el tema de la música japonesa, el manga, etc y me comieron un poco el coco. Yo siempre había querido hacer traducción e interpretación, pero no sabía qué idioma escoger como tercera lengua extrangera. Así que me decidí por el japonés. Dado que tengo ceguera, se hizo una reunión con los profesores y asistentes de la ONCE para decidir si podría hacer japonés, cómo me las arreglaría para aprender los símbolos, etc. Se decidió que mejor que estudiara el japonés por mi cuenta o fuera de la universidad y así me decidí por el alemán y la verdad es que me olvidé por completo del japonés.

Lo que hace la vida, no me imagino ahora en japón de ninguna manera. No sé, supongo que si hubiera hecho japonés en vez de alemán mi vida no sería la que es ahora. Decisiones que parecen triviales que nos llevan a tomar caminos completamente diferentes. Quién sabe, de haber hecho japón quizá estoy ahora en Inglaterra o en algún lugar de habla inglesa.
Y así pasamos la noche Sergio y yo el otro día, charlando y comentando sobre temas varios mientras provaba por primera vez, una cerveza Guinness… Está muy buena, por cierto.

Conciertazo de Santiano

Ayer Sergio y yo nos fuimos al concierto de Santiano. Debo decir que fue una experiencia maravillosa, no solo por el hecho de ir a ver a una banda que me encanta, si no porque ya tocaba. Quiero decir que después de la universidad, de los primeros días que pasé en Saarbrücken, de las dificultades que he tenido, tocaba algo así. Un concirtazo lleno de energía positiva, música celta, sonidos del mar, un tío tocando el Diggeridoo (instrumento australiano muy antiguo hecho a partir del tronco de un árbol) y mucho cantar, gritar y quedarme sin voz. Tocaron más de 30 canciones en las 2 horas que duró y lo tengo todo grabado para poder recordarlo después de unos años. Sergio y yo lo pasamos en grande y me siento realmente afortunado de poder haber asistido a este conciertazo de Santiano. Y conciertazo, es poco.