¿Por qué soy catalán pero no independentista? El sentiment mal encaminat

Intro

Muchos de vosotros conoceis mi situación; soy catalán viviendo en Madrid y, aunque la situación que se está viviendo en Cataluña no me está afectando de forma directa (aún), sí que afecta a mi familia y amigos.
Antes de empezar con las razones que me incitan a rechazar “el procés”, me gustaría, por un lado, alegar a la mala gestión del estado español desde un buen principio en todo este asunto, algo de lo que no voy a hablar aquí porque ya todos lo conocemos.
Por otro lado, no me queda más que reconocer el vaor de todas estas personas que se quedaron a votar el domingo 1 de octubre, porque tanto si fueron a votar el sí como el no, el derecho a votar no debería abolirlo nadie, que para eso se supone que estamos en una democracia (véase la mala gestión que menciono arriba.

Aquí en Madrid, no son pocas las veces que me preguntan que qué pienso de la situación y nunca sé qué responder; son tantas las ideas que se me ocurren que nunca sé qué comentar y sobre qué necesito reflexionar un poco más.

En este artículo voy a tratar de explicar, desde el punto de vista de la experiencia personal, por qué creo que la situación de Cataluña es tan complicada.

Todos somos conscientes de la brutalidad policial que ha ocurrido en Cataluña esta última semana, incluso si no hemos estado presentes. Seguro que nos han pasado alguna fotografía o hemos visto algún vídeo difundido en Facebook (yo personalmente intento evitar este tipo de medios por diferentes razones, la principal siendo que soy bastante sensible a la violencia en el mundo real, que no así en alguna película o videojuego donde siempre se nota que es falso). Aún así, nuestras familias nos habrán contado algún acontecimiento que ha tenido lugar en algún colegio de algún municipio catalán.
Dado esta violencia policial, entiendo que muchas personas, que previamente podían tener sus puntos de vista neutrales en cuanto a la independencia de Cataluña, se sientan ahora ultrajadas; es algo perfectamente comprensible dado que a nadie le gusta que le quiten sus derechos.
Aún así, sigo empeñado en ser un catalán-español, y muchos independentistas me llamarán loco, que “Cataluña estará mejor” y que “España nos roba”.

¿Pero por qué?

Por muchas razones. Ni mucho menos soy partidario del gobierno del Sr. Mariano Rajoy ni me gustaría verme envuelto en una españa bipartidista por el resto de mis días, aún así rechazo la propuesta independentista y os voy a explicar por qué:

El problema de Cataluña: La rabia y el robo

“Prefiero que me roben los catalanes que los españoles” es una frase que he escuchado en boca de algunas personas estos últimos días, y es algo que no termino que entender. Y eso me lleva a pensar en el rechazo que le tiene Cataluña a todo lo que provenga de España, incluyendo cómo no, el idioma de todo el estado.

El otro día me contaban que, en una de estas reuniones informativas que se están haciendo en Barcelona esta semana, había muchos extranjeros; aún así el funcionario que hacía la reunión se negaba a hablar en castellano, alegando a que “estamos en Barcelona y aquí hay que hablar catalán”. Esto no pretende ser un ataque contra los catalanes, pero sí un aviso, un pequeño toque. No es la primera vez que ocurren estas cosas, algo parecido pasó en la universidad; la profesora se negó a dar las clases en castellano pese a que había muchos estudiantes Erasmus y, ¿a que no adivinais a quién le tocó traducir los apuntes? Me ofrecí, óbviamente, porque justo tenía una persona al lado que era estudiante de otro país y no podía entender el catalán. Y repito, no quiero atacar a los catalanes, pero me cuesta mucho entender actitudes así. ¿Acaso cuando vamos a Galicia no nos gusta que nos hablen en español? ¿Querríamos ir al País Vasco para que nos hablen en Euskera y no entender una palabra?

Vale, quizás el ejemplo del Euskera es un poco injusto ya que es un idioma completamente distinto, pero pensad un momento en las consecuencias que tiene viajar a otro país y que la gente se niegue a acomodarte y hablar un idioma que desconoces. Yo, como persona internacional, viajera y pro-europea, no me queda otra que preguntarme por qué esta práctica tan poco humana y egoísta sucede con tanta frecuencia. Y no me refiero solamente a situaciones familiares o entre amigos, en cuyo caso es normal que a veces, por inconsciencia o porque siempre ha sido así, se nos escape el catalán aunque haya gente cerca que no lo entienda; me refiero más a este tipo de situaciones como una clase o una reunión informativa.

El robo

Otro de los problemas que tiene Cataluña, y que está bastante relacionado con la rabia es, por supuesto, el robo. La frase que mencionaba al principio de d este apartado, “prefiero que me roben los catalanes”, es un clásico ejemplo de ello.

Siempre aludimos a que España nos roba, y es cierto que mucho dinero se va al gobierno central, no hay que negarlo. Pero las prácticas del gobierno catalán no han sido apropiadas, ni mucho menos… se ha derrochado y malversado mucho dinero, se han creado impuestos incomprensibles, como el impuesto sobre las bebidas azucaradas, los hoteles, o el internet (aquél impuesto de hace unos años donde había que pagar un porcentaje de la tarifa del internet para financiar el cine catalán?. ¡Hay personas que apoyan este tipo de impuestos, no entiendo por qué. Y yo solo tengo una cosa que decir… Si quiero beberme un Nestea, ir a un hotel o entrar en internet, el gobierno no tiene nada que ver con ello ni me ha proporcionado el azúcar o el acceso a Internet… Por lo que no tiene derecho a cobrar indiscriminadamente de esta forma.

El gobierno catalán ha puesto tanto empeño en hacernos creer que el gobierno central es el único responsable de quitarnos dinero que hace que se olvide todo lo demás. Dicho esto, vuelvo a repetir que el gobierno central no son santos, es obvio que también hay corrupción, es obvio que Cataluña no es la principal preocupación, que muchas veces los catalanes salimos mal parados.

No pretendo saber cómo funciona la política al 100 por cien, pero lo que sí está claro es que ni los españoles ni los catalanes estamos contento con lo que hay; creo que, para que España y cataluña puedan convivir de forma adecuada debería hacerse una restructuración bastante profunda para que tanto los del gobierno central como los del catalán puedan coexistir, pero decirlo así suena bastante utópico, sobre todo con la corrupción que hay en ambos organismos.

Dicho esto, creo que solo queda una cosa que decir, y es que no hay que dejarse engañar, ni por los medios ni por los políticos .si eres independentista, que sea porque realmente crees que habrá una mejora y no porque te lo diga X político o X canal de televisión, y si no lo eres y tienes rabia a los catalanes que sí lo son, piensa un poco en la situación que se está viviendo, la presión política hacia el independentismo, el contexto histórico e internacional. Yo, personalmente, no soy independentista porque, ay de mi inocencia, aún creo en la capacidad del ser humano para solucionar los problemas sin matarse ni separarse; ya veremos si estoy en lo cierto o, por lo contrario, habrá que empezar a odiarse por razones políticas.