Los frutos de las ganas de mejorar la independencia

Después de unos días de bajona, ya tocaba pasar un buen día aquí en Saarbrúcken:
Hoy he tenido una reunión Erasmus en la facultad de Traducción e Interpretación, donde me han aclarado bastantes temas que me tenían dudando sobre asignaturas, etc. Este viernes voy a ir a la facultad a ver si puedo hacer ya un Contrato de Estudios más o menos definitivo… Claro que hasta que no vea cómo son las clases, no podré hacer el definitivo. Después he cogido el bus. Para mi sorpresa y deleite, delante de la parada del bus tengo casi todo lo que necesito: La oficina internacional, el súper de la uni, la cafetería… Hasta podría ir a desayunar a la cafetería antes de ir a clase, ahora que sé dónde están los edificios. También, para mi sorpresa, me he dado cuenta de que, aunque todavía no me sé el camino, la facultad de Traducción queda muy cerca de la parada del bus, así como el Sprachenzentrum, que es donde haré el curso de alemán.
Cada día estoy más cerca de que no me preocupe tanto el tema de la movilidad, aunque por supuesto sigo queriendo que me ayude un profesional para aprenderme bien los caminos. También he descubierto otra entrada para ir a la casita de la basura de mi residencia, y así bajar menos escaleras (vivo en un cuarto piso y la entrada que conocía estaba en el sótano).
En onclusión, día productivo. Hoy a las 19:30 tenemos una reunión con todos los nuevos que estamos en la resi, ¡a ver si conozco gente!!!

Salida latina

Ayer sábado quedé con 2 amigos, Sergio y Luis, que son de México y de Colombia. Nos fuimos al edificio de informática y la liamos tocando la guitarra… Tears and Heaven, piel de canela, algún solo… El tema es que teníamos 2 guitarras, y se supone que teníamos que tocar bajito porque estábamos metidos en un cubículo de estudio y se escuchaba mucho desde fuera… estoy seguro que más de un alemán se quedaría flipando, pero no nos dijeron nada. Lo digo porque en vez de tocar flojito nos pusimos con las 2 guitarras e incluso cantamos un poco… Luego pillamos el bus y nos fuimos hasta Johaneskirche y acabamos comiendo en un Kebab turco, por no ir al mcdonald’s… Fue gracioso porque los del bar me preguntaron que qué salsa quería, yo venga chile. Y resulta que el chile no es como en España… sergio el mexicano ha estudiado en Tarragona y dice que allí el chile sabe a tomate. Aquí el chile pica, pero pica de verdad. El Kebab picaba muchísimo y encima Luis y sergio le echaron polvo de chile que pica muchísimo más.. Y yo que no entendía cómo no les picaba, decían que el chile que venía en el Kebab no era suficiente, que sabía dulce. Les hizo tanta gracia que decidieron echarle polvo de chile a mis patatas… Eso sí que picó, tuve que comprar una botella de agua.. Y ellos partiéndose de risa!!!

Hoy domingo, se supone que hay un Tea Party en una residencia. A ver qué tal es, nunca he ido a una Tea Party…

Mejorando

Estos días ha mejorado bastante la cosa. Ayer jueves, que fue fiesta en Alemania, quedé con un compañero de aquí para que me enseñara la uni. Estuvimos como una hora paseando por la uni, haciendo caminos… La verdad es que son bastante complicados, pero mi solución más directa es coger el autobús desde la parada de al lado de casa hasta el centro de la uni, que aunque estén bastante cerca para ir caminando, las referencias para ir con el bastón solo son casi nulas. De esta manera, ya que los buses pasan muy seguidos y casi todos paran en la parada de campus center, me aseguro llegar bien y al menos, cuando llegue allí, puedo preguntar.

A parte de eso, he estado haciendo más cosas Ayer salí con un grupo de españoles por el centro. De hecho puse una foto en el Facebook, que la llamé «Spanienbrücken». Y no exagero, que hoy me han dicho que el 22% de los Erasmus que hemos venido este año son españoles. ¡Incluso somos 2 d3 de Tarragona!!!
Mañana es sábado y me toca ordenar el piso un poco: Lavar la ropa, fregar un poco y pasar la escoba. Y por supuesto, a ver si quedo con alguien y vamos a la ciudad o algo.

La parte más difícil de un Erasmus para una persona invidente

Aprovecho este momento, a pesar de sentirme frustrado, para contaros mis últimos pensamientos. Podría no hacerlo, pero me gustaría que en este blog se reflejara exactamente cómo me siento en cada momento de mi estancia Erasmus.
Esta mañana he ido a la facultad, más bien, al centro de idioams para hacer el examen de alemán que me ubicará en un nivel o en otro. Después, quise ir al banco para hacer unas gestiones. Pensé que lo encontraría, pero a lo contrario de mis expectativas, no lo hice. estuve 10 minutos rondando por ahí sin sentido hasta que alguien me ayudó, y me llevó por la dirección contraria a la que estaba yendo. Eso es lo que tiene no tener entrenamiento de movilidad… Obviamente me pasó lo mismo para llegar al piso. Tuve que pedir ayuda de nuevo.

Y esto me lleva a un punto en el cual, señores, me siento frustrado. Esta es la parte más difícil para un invidente cuando se va de Erasmus, el hecho de perderse por ahí. El hecho de no saber donde vas, de no saber dónde estás a cada momento, de no saber lo que hay a tu alrededor, ya sea porque nadie te lo ha enseñado o simplemente porque no lo ves. Mañana tengo que ir a la facultad a las 8:45 de la mañana, y estoy pensando qué pasaría si no hubiera nadie que me acompañara. Podría intentar llegar solo, sí, pero sin ningún tipo de ayuda previa, sin ningún camino aprendido con anterioridad, a dónde voy? No voy a moverme sin rumbo por toda la universidad… Sí, sé dónde se ubica la facultad en un contexto general. Pero no lo sé exactamente, y este tipo de cosas son las que me preocupan. En la Vila Universitaria de la autónoma de Barcelona salía yo de mi casa cada día, y en 15 minutos estaba en la puerta de la facultad, sin ningún tipo de problema o accidente. Aquí, cada vez que salgo de casa para ir a la uni es un ¿Y cómo llegaré hasta allí?
Mi objetivo es conseguir algún tipo de entrenamiento de movilidad, porque si no, no me las arreglaré. He contactado con un responsable que se encarga de los entrenamientos estos, y hasta el día 23 de octubre no tiene nada. Así que ya veré cómo me las arreglo.
Me gustaría un día sentarme aquí y escribir que ya sé ir a la facultad, que me muevo con libertad por la Universität des Saarlandes, que tengo amigos aquí… Espero que sea pronto. Lo único que sé es que voy a luchar por ello, pero creo que tengo derecho a sentirme cómo me siento. No os equivoqueis; No es autocompasión, es merviosismo y falta de control de la situación lo que me frustra. Es el no saber cómo será el próximo día, la próxima vez que salga del piso hacia un sitio que no conozco.

Llega la guitarra

Hoy, a las nueve menos diez de la mañana, suena un timbre insistente, impaciente, tres veces: Riiiiiiiing, riiiiiiiiiing, riiiiiiiiiiing…

Yo seguía todavía en pijama, por supuesto. No pensaba salir hasta las 10:30, ya que tengo el examen de nivel de alemán para el curso intensivo a las 11:30.
Voy a abrir la puerta del automático, en pijama, y me contesta una alemana con voz borde: -Paaaakeeeeeeeet!
Le abro la puerta, y me dice: Sie müssen runter!/Tiene que vnir abajo! Y yo pensando: «Mierda….»
-Moment bitte! Me vito, me pongo unos pantalones y un jersei de cualquier manera y bajo a bajo lo más rápido que puedo. A medio camino, la borde me suelta: Langsam, langsam./Lento, lento. Waren Sie noch ins Bett?/¿Estava (usted) todavía en la cama?
-Ja… Es ist noch früh…/Sí, es pronto….
-Ich hatte’s mir gedacht./Me lo imaginaba.
-Nicht schwer, ich hab zu viele Arbeit und ich muss sie machen./No pasa nada, tengo mucho trabajo y tengo que hacerlo.
Un poco bordes estos alemanes, ¿no?

Mis padres me enviaron la guitarra al piso hace unos días. Por fin, ya ha llegado a alemania, también con un bastón nuevo y el dimo, para marcar cosas en Braille!

Aprovecho esta entrada para hacer un par de reflexiones sobre los últimos días. Os hablaré un poco sobre la última que me ha pasado en el piso. El hecho es que intentaba cocinar una tortilla con frankfurt y el fuego no se calentaba, porque tenemos dos fuegos y uno calienta muy poco. No entiendo por qué, pero es así. Pero estuve media hora maldiciendo el fuego este, porque no es normal que no caliente… si a eso le sumamos que para tener agua caliente hay que abrir el calentador durante 20 minutos y luego apagarlo para no gastar luz, que luego el agua caliente sale hirviendo y que la nevera es diminuta… Bueno, tengo un piso un tanto peculiar. No es que sea malo, pero es peculiar… Y hay cosas a las que no tiene que acostumbrarse. Esta semana tengo que lavar la ropa, comprar… He descubierto un supermercado que te trae directamente al piso en el horario que les pidas. El problema aquí en Alemania, es que la carne fresca, en los supermercados normales donde esperas encontrarla, no la encuentras. Igual con la fruta y la verdura. Si vas a un súper encontrarás quizás plátanos, manzanas… y poco más. El aceite, por supuesto, de girasol. Nada de de aceite oliva, eso es un producto mediterráneo… A no ser que lo compres en un Biomarkt, como el que he descubierto.

A ver si hoy, cuando vaya a clase, conozco a más gente. ¡Ya va siendo hora! Y ahora, a tocar la guitarra un ratito…

La perspectiva mejora

Hoy me he levantado de buen humor. He decidido afrontar el hecho de que estoy aquí de Erasmus, para disfrutar, para estudiar, y como no, para sufrir un poco y crecer como persona también. Pero lo más importante, es que puedo valerme por mí mismo y puedo crecer como persona gracias a esta experiencia. Hoy he llamado a la persona de contacto de mi planta para pedirle que por favor, me hiciera un tour por el sótano. Me a enseñado la casita de la basura, las lavadoras y secadoras, me ha enseñado los números de las puertas (están en relieve) y también, cómo no, las máquinas expendedoras para pillar cocacola y cerveza alemana… He salido un ratito a recoger un paquete que me había llegado con compra online que hice en el Edeka, uno de los supermercados más grandes aquí en Saarbrücken.
También me he apuntado a un grupo de Erasmus en Saarbrücken en Facebook, donde hay muchísima gente ahí apuntada. Hice una publicación, diciendo que a ver si se ponen en contacto conmigo, qsihay alguien por aquí o aún no ha llegado nadie. Vamos a ver cómo va la cosa!!!

En fin, hoy me he dado cuenta de que esta experiencia me servirá, sobre todo, para crecer. Echo de menos a mis amigos y familia, pero eso es normal. Estoy en Alemania pero sé que mi familia y mis amigos siempre están y estarán ahí, y los que no estén es porque no son mis amigos verdaderos… Gracias a todos por el soporte, y gracias al universo por darme la clarividencia de saber que el erasmus me está ayudando a ser mejor persona, de que me esperan muchas cosas buenas por delante. Cuando me siento así, es como si me hubiera quitado un gran peso de encima. Sé que tendré que superar desafíos, pero no puedo dejar que estas cosas me hundan, porque tengo que valerme por mí mismo.

Pensamientos

Hay momentos en los cuales me siento muy optimista con el tema del Erasmus, y otros en los que no sé cómo me las arreglaré. No conozco a mucha gente, no tengo amigos aquí, alguien con quien poder contar. Hasta ayer por la noche no tuve internet y no pude mirarme el correo con detenimiento, pero cuando lo hice, vi que me habían arregado a una lista de correo del complejo de pisos en el que estoy. Todo muy bien, pero he escrito un mensaje saludando y nadie ha contestado. He escrito otro diciendo que necesitaba ir al supermercado de la uni para comprar un par de cosas para cocinar y no he recibido respuesta. Son este tipo de cosas las que me hacen sentir que será muy difícil la adaptación a la vida aquí en saarbrücken, cosas que estoy seguro se solucionarán pero que, hasta que no se solucionen, no estaré tranquilo. Escribo esto ahora porque, dentro de unos meses, miraré estas entradas y diré: «Vaya cambio que he pegado», lo que pasa es que ahora mismo no lo veo así. Las clases aún no han empezado y no han llegado todos los vecinos, pero me encantaría conocer a alguien. No solo para entablar una amistad, si no para poder pedir ayuda cuando lo necesite. Vale que haya una administración en la uni que se dedique a ayudar a los discapacitados, pero no es como en Barcelona; Aquí las cosas no son tan fáciles, más que nada porque en Alemania, si quieres conseguir un entrenamiento en mobilidad, lo que en españa es un TR o Técnico en Rehabilitación para los ciegos que te enseñan los caminos, etc aquí tienes que pagar 400 euros, que no es nada barato.
Tengo que ir al mercado, tengo que ir al Sprachenzentrum, tengo que ir a la oficina de internacional a hacer un par de gestiones, y ya veremos cómo me las arreglaré. Ayer me vi yendo al Sprachenzentrum, tuve que pedir ayuda por supuesto. Al menos ya tengo la cuenta abierta, pero falta hacer otra gestión. Y para hacer esta gestión, tengo que ir hacia allí.
Ahora en un ratito me iré a comer, a ver qué tal me las arreglo.

Los primeros días

Los primeros días en Saarbrücken han sido, sinceramente, un poco de todo. A ratos me he sentido como que me costaba mucho adaptarme y a veces estaba súper optimista. El hecho de no tener internet en el piso y no poder hacer las gestiones que necesitaba empeoraba las cosas. Hasta esta mañana no he tenido internet, y hoy ya he hecho bastantes gestiones. Me he dado de alta en el Centro de idiomas para ver si puedo apuntarme a un curso de ruso y al curso de alemán que me da créditos para la universidad.

Pero hablemos de la adaptación de estos días. Mis padres estuvieron aquí del domingo hasta el martes, y hemos estado comprando las cosas que necesitaba para el piso, haciéndome el móvil alemán, gestiones de la universidad… Tuve que ir al ayuntamiento de Saarbrücken a empadronarme para abrir una uenta del banco. El hecho es que el martes por la noche estuve haciendo un camino hasta la facultad con mi padre y al principio me pareció muy difícil, aunque siempre me pasa lo mismo; A veces me pongo pesimista y me siento como que me costará mucho aprenderme los sitios. Pero hay que tener en cuenta que estoy en un país nuevo, diferente y que no conozco a nadie. El hecho de no conocer a nadie es lo que me tiene más preocupado por ahora, pero estoy seguro de que cuando empiecen las clases y los cursos de idiomas estaré mucho mejor.
Ayer fui a comer al bar de la universidad: Fui con una vecina del bloque que también es parte de la administración, que me ayudó a coger la bandeja, la comida… A veces me siento como ue me será bastante difícil tener que ir por el bar y llevar la bandeja y el bastón a la vez, son cosas que tendré que acostumbrarme o comer en otro sitio. He visto que puedo hacer compra online, así que compraré y cocinaré en casa, sobre todo para cenar.

En conclusión, creo que la experiencia Erasmus me está ayudando mucho a crecer como persona y que será muy importante para mi desarrollo personal.

Fiesta sorpresa de despedida

Hoy ha sido un día muy interesante, si más agetreado. Miriam me dijo que debíamos ir a Reus para ir a una fiesta de su iglesia, donde ella suele ir. Me dijoj que tenía que ir a predicar allí y que era muy importante para ella que la fuera a ver. Cogimos el tren hasta Salou, y allí nos recogió mi madre para llevarnos a la iglesia. Al final resultó que íbamos al campo, donde una amiga tiene una casita rural y salieron todos mis amigos de la nada para felicitarme y desearme un buen viaje Erasmus. Hemos estado todo el día juntos hasta tarde y, la verdad, ha sido la mejjor fiesta de despedida que podía haber tenido. Me han escrito un largo texto con palabras sinceras de amistad y agradecimiento para estar en sus vidas, y solo puedo desear con todo mi corazón ofrecerles toda mi amistad y amor como ellas lo han hecho y lo hacen siempre. No fuimos muchos en la fiesta, pero eso no importa; Lo más importante es estar rodeado de personas que te quieren y solo tienen buenos deseos para ti. Y aunque sé que muchos no han podido venir hoy, también los tengo siempre presentes en mi corazón, como personas importantes que son para mí, sin cuya presencia mi vida no sería igual. Gracias a todos mis amigos y amigas para estar aquí y por darme siempre soporte, cuando estoy bien y cuando estoy mal. <3

La fiesta de despedida en Barcelona

Ayer fue la fiesta de despedida de la universidad. Me animó mucho la idea de juntarme con un grupo de gente de la uni y gente de la ONCE y ver que se llevan bien.
Me encanttó ver el buen rollo que había entre todos y lo bien que estuvimos. Éramos 8 en total, 4 de la ONCE y 4 de la universidad (no fue planeado así a posta, de hecho nos falló un compañero de la uni que no pudo venir por trabajo). Estuuvimos paseando por las arenas, tomamos un helado y después pillamos el metro hasta plaça Catalunya para cenar, no sin antes pasear por las ramblas un rato, dejando que se conocieran todos. Me gusta ver cómo, gracias a este tipo de fiestas o encuentros, puedo haber iniciado amistades importantes entre personas diferentes. Tengo muchísimas ganas de irme a Alemania, pero también soy feliz estando aquí. Recuerdo decirle ayer a una de mis compañeras de la universidad, que a veces estar en la uni y en la vila es como estar de vacaciones, por lo bien que se está aquí. No me terminaba de entender del todo.